Seguidores

16 de abril de 2013

Si quieres irte vete, pero prométeme que no te irás para siempre.

Aquella mañana, cuando desperté abrazada a él, me dí cuenta de que así era cómo quería pasar el resto de mis días. Aún así, no le paré cuando me dijo que se iba. Pasé horas, días, semanas esperando su llamada. Aquella llamada que nunca llegó. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario